De Esfuerzo
Fuga de orina que ocurre cuando ejerces presión sobre la vejiga: al toser, reír, estornudar, hacer ejercicio o levantar algo pesado. Se debe a la debilidad del esfínter o del suelo pélvico.
La incontinencia urinaria (pérdida involuntaria de orina) condiciona profundamente tu rutina, tu vida social y tu autoestima.
Muchos pacientes sufren en silencio creyendo que es una consecuencia normal e inevitable del envejecimiento o de los partos. Esto es completamente falso.
No tienes que resignarte a usar protectores absorbentes. Tiene solución.
La incontinencia puede variar desde una pequeña fuga al reír, hasta una necesidad incontrolable que no da tiempo de llegar al baño. Aunque los embarazos y la menopausia la hacen más frecuente en mujeres, los hombres también la padecen, a menudo por la próstata o secuelas quirúrgicas.
De las mujeres mayores de 30 años han experimentado escapes de orina.
En hombres mayores de 60 años, la prevalencia ronda el 15%. Es un problema de salud pública generalizado que la medicina moderna resuelve con éxito.El primer paso para un tratamiento exitoso es identificar exactamente qué está fallando en el sistema de almacenamiento de tu vejiga.
Fuga de orina que ocurre cuando ejerces presión sobre la vejiga: al toser, reír, estornudar, hacer ejercicio o levantar algo pesado. Se debe a la debilidad del esfínter o del suelo pélvico.
Conocida como Vejiga Hiperactiva. Es una necesidad repentina e intensa de orinar, seguida de una pérdida involuntaria. El músculo de la vejiga se contrae sin previo aviso.
Experimentas un goteo frecuente o constante. Ocurre porque la vejiga no se vacía por completo al orinar, llenándose por encima de su capacidad (muy común con próstata agrandada).
La desinformación hace que muchos pacientes tarden años en pedir ayuda. Pasa el cursor (o toca) cada tarjeta para descubrir la verdad médica.
Muchas personas asumen que usar pañales es parte obligatoria e inevitable de hacerse mayor.
Gira para ver la realidadEl envejecimiento y la menopausia alteran los tejidos, pero la incontinencia siempre es una anomalía médica tratable. No tienes por qué aceptar vivir con escapes a ninguna edad.
El instinto principal es restringir los líquidos para evitar que la vejiga se llene y así prevenir los escapes.
Gira para ver la realidadRestringir líquidos hace que tu orina se vuelva altamente concentrada. Esta orina concentrada y ácida irrita severamente la vejiga, empeorando drásticamente la "urgencia" de ir al baño.
Existe el tabú de que la incontinencia es un "problema de mujeres" relacionado solo con los partos.
Gira para ver la realidadEspecialmente después de los 60 años. En los hombres, suele estar ligada a problemas neurológicos, agrandamiento de la próstata o ser una secuela post-quirúrgica (cáncer de próstata).
Muchas personas evitan ir al médico por miedo a que los sometan inmediatamente a una cirugía mayor.
Gira para ver la realidadLa inmensa mayoría de los pacientes mejoran significativamente con rehabilitación pélvica, cambios de hábitos y medicación. La cirugía se reserva para casos específicos y es de mínima invasión.
Evaluamos tu historial, realizamos exámenes físicos y pruebas de orina. En casos complejos, utilizamos la Urodinamia, un estudio especializado que mide la presión y función nerviosa exacta de tu vejiga para guiar la terapia a seguir.
La primera línea de defensa. Entrenamiento de la vejiga y ejercicios de Kegel (a menudo con Biofeedback) para fortalecer los músculos que controlan el cierre de la uretra.
Especial para la Vejiga Hiperactiva. Medicamentos anticolinérgicos o mirabegrón que "relajan" el músculo de la vejiga, aumentando drásticamente su capacidad de retención sin fugas.
Aplicación de Botox intravesical (relaja la vejiga de forma prolongada) o Neuromodulación (dispositivo tipo marcapasos que estimula y corrige los nervios pélvicos).
Para casos severos. Colocamos una malla suburetral (Sling) que actúa como "hamaca" dando soporte a la uretra. En hombres, se puede implantar un esfínter urinario artificial moderno.